Zaragoza no suele aparecer en las listas de ciudades andalusíes, y es una lástima. Durante cuatro siglos fue Saraqusta, la gran ciudad del norte de al-Ándalus, y en el siglo XI la capital de una taifa cuya corte rivalizó en refinamiento con las de Sevilla o Toledo. De esa época conserva un monumento excepcional, el palacio de la Aljafería, uno de los pocos palacios islámicos del siglo XI que siguen en pie en Europa.
A la Aljafería se suma una ciudad en la que la tradición andalusí siguió viva mucho después de la conquista cristiana, en las torres de ladrillo y cerámica del mudéjar aragonés. En esta guía te contamos su historia, qué ver de la Zaragoza musulmana y cómo recorrerla a pie.
Breve historia de Saraqusta
El nombre de Saraqusta es la adaptación al árabe de Caesaraugusta, la colonia romana fundada a orillas del Ebro. La ciudad pasó a manos musulmanas en 714, en los primeros años de la conquista, y conservó durante siglos buena parte de su recinto amurallado romano.
Durante el emirato y el califato de Córdoba, Saraqusta fue la capital de la Marca Superior (al-Thagr al-Ala), la frontera norte de al-Ándalus frente a los francos, Navarra y los condados pirenaicos. Era un territorio difícil de gobernar desde Córdoba, en manos de linajes locales con mucho poder propio, como los Banu Qasi, una familia de origen hispano convertida al islam, y más tarde los tuyibíes.
Con la caída del califato, a comienzos del siglo XI, Zaragoza se convirtió en capital de una taifa independiente. A partir de 1039 la gobernó la dinastía de los Banu Hud. Su rey más destacado, al-Muqtadir (1046-1081), amplió el reino y mandó construir la Aljafería. Su hijo y sucesor, al-Mutamán, fue un matemático notable, autor de un extenso tratado conocido como Kitab al-Istikmal. Por la corte de los Banu Hud pasaron también poetas, filósofos y sabios judíos, y en Saraqusta se formó, a finales del siglo XI, el filósofo Avempace (Ibn Bayya).
En 1110 los almorávides incorporaron la ciudad a su imperio, y en 1118 Alfonso I el Batallador, rey de Aragón, la conquistó tras un largo asedio. Muchos musulmanes se quedaron en Zaragoza y en el valle del Ebro como mudéjares, y más tarde como moriscos, hasta la expulsión de 1610. Esa larga presencia explica la fuerza del arte mudéjar en Aragón.
Qué ver en la Zaragoza islámica
El palacio de la Aljafería
Es el monumento clave de la Zaragoza islámica. Al-Muqtadir lo mandó construir en la segunda mitad del siglo XI, aproximadamente entre 1065 y 1081, como palacio de recreo fuera de la ciudad, y en su época se le llamó Qasr al-Surur, el «palacio de la alegría». Por fuera es una fortaleza de planta cuadrada con torres; por dentro, un palacio organizado en torno a un patio con alberca.
La parte islámica se concentra en el patio de Santa Isabel y sus pórticos, con arcos mixtilíneos y entrecruzados que llevan al extremo lo que se había ensayado en la mezquita de Córdoba, y en el pequeño oratorio privado, de planta octogonal, con su mihrab y una rica decoración de yeserías. En el recinto se conserva además la torre del Trovador, una torre defensiva anterior al palacio, que se suele datar entre finales del siglo IX y el siglo X.
Tras la conquista, la Aljafería fue residencia de los reyes de Aragón, que añadieron estancias mudéjares, y después de los Reyes Católicos, cuyo palacio conserva espléndidas techumbres de madera. Más tarde fue sede de la Inquisición y cuartel. Desde 2001 forma parte del patrimonio mundial de la UNESCO, dentro de la declaración de la arquitectura mudéjar de Aragón, y hoy es la sede de las Cortes de Aragón.
La Seo, sobre la mezquita aljama
La catedral del Salvador, conocida como La Seo, se levantó sobre el solar de la mezquita aljama de Saraqusta, que a su vez se había construido en el centro de la ciudad romana. La mezquita se usó como templo cristiano tras 1118 y fue sustituida poco a poco por la catedral. Por fuera, fíjate en el muro de la Parroquieta, con su decoración mudéjar de ladrillo y cerámica vidriada del siglo XIV, otro de los monumentos incluidos en la declaración de la UNESCO.
Los restos de la muralla
Saraqusta aprovechó durante siglos la muralla romana de piedra, reforzada y reparada en época islámica. Se conservan tramos junto al Mercado Central y el torreón de la Zuda, cerca de la iglesia de San Juan de los Panetes. El nombre de la Zuda procede del árabe y recuerda la residencia de los gobernadores musulmanes, aunque la torre actual es de época posterior. Recorrer este tramo ayuda a entender los límites de la medina.
El mudéjar aragonés: San Pablo y La Magdalena
Para entender qué pasó con la tradición andalusí después de 1118, pocas cosas son tan elocuentes como las torres mudéjares de Zaragoza. La torre de San Pablo, octogonal, y la torre de la Magdalena, ambas del siglo XIV, están construidas en ladrillo y decoradas con cerámica y paños de rombos y lacerías que recuerdan a los alminares almohades. Se ha discutido si algunas de estas torres siguen el modelo del alminar, o incluso si reaprovechan uno; lo prudente es verlas como obras cristianas hechas por alarifes que dominaban el lenguaje andalusí.
Museo de Zaragoza
En la plaza de los Sitios, el Museo de Zaragoza conserva en su sección de arqueología piezas de la Saraqusta islámica, entre ellas elementos decorativos procedentes de la Aljafería. Es un buen complemento para ver de cerca capiteles y yeserías y entender cómo se trabajaban.
Itinerario a pie sugerido
Este recorrido, pensado para hacerlo por libre, se hace en una mañana larga o un día tranquilo, según cuánto tiempo dediques a la Aljafería.
- Palacio de la Aljafería, a primera hora: patio de Santa Isabel, oratorio y torre del Trovador.
- Paseo hacia el centro hasta la iglesia de San Pablo y su torre.
- Mercado Central y tramo de muralla romana.
- Torreón de la Zuda y San Juan de los Panetes.
- Plaza del Pilar hasta La Seo: muro de la Parroquieta.
- Iglesia de la Magdalena y su torre.
- Si te queda tiempo, el Museo de Zaragoza, en la plaza de los Sitios.
La Aljafería queda algo apartada del casco histórico, a un paseo de unos veinte minutos. Si prefieres, puedes dejarla para el final o ir en transporte público.
Consejos prácticos
- La Aljafería y las Cortes. Al ser la sede del parlamento aragonés, su horario de visita puede cambiar o reducirse en días de actividad parlamentaria. Consúltalo antes de ir en los canales oficiales.
- Cuándo ir. Primavera y otoño son las mejores épocas. En invierno sopla a menudo el cierzo, un viento frío del noroeste; abrígate bien.
- Fiestas del Pilar. En torno al 12 de octubre la ciudad se llena y algunos horarios cambian.
- Entradas. La Aljafería y La Seo tienen entrada y horarios propios. Las torres mudéjares se ven bien desde la calle.
- Mira las torres. Con el sol de la tarde, la cerámica de las torres mudéjares brilla de otra manera. Merece la pena volver a verlas a última hora.
Próximamente: ruta guiada por la Zaragoza islámica
En La Última Medina estamos preparando una ruta guiada por la Zaragoza islámica, con el mismo formato que nuestras rutas por la España islámica: a pie, con un guía experto en historia de al-Ándalus y para grupos de mínimo 6 personas. Queremos que descubras la Saraqusta de los Banu Hud y su herencia mudéjar con el contexto histórico, cultural y espiritual que no siempre aparece en los paneles.
Mientras tanto, puedes ver las rutas que ya organizamos en Experiencias, leer nuestra guía del Toledo islámico, otra gran capital de taifa, escuchar nuestro pódcast o unirte a la comunidad en El Zoco.
Si quieres ser de los primeros en saber cuándo sale la ruta de Zaragoza, apúntate a nuestra lista de aviso. Déjanos tu correo aquí debajo y te avisamos en cuanto abramos la ruta.
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Ruta por la Zaragoza islámica
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Preguntas frecuentes
¿Qué ver en la Zaragoza musulmana?
El palacio de la Aljafería, con el patio de Santa Isabel, el oratorio y la torre del Trovador; La Seo, levantada sobre la mezquita aljama, con el muro mudéjar de la Parroquieta; los restos de muralla junto al Mercado Central y el torreón de la Zuda; las torres mudéjares de San Pablo y la Magdalena, y las piezas andalusíes del Museo de Zaragoza.
¿Quién construyó la Aljafería?
Al-Muqtadir, rey de la taifa de Zaragoza de la dinastía de los Banu Hud, en la segunda mitad del siglo XI, aproximadamente entre 1065 y 1081. La torre del Trovador es anterior, de entre finales del siglo IX y el siglo X.
¿Se puede visitar la Aljafería?
Sí, aunque es la sede de las Cortes de Aragón y su horario puede cambiar en días de actividad parlamentaria. Consulta horarios y entradas en los canales oficiales antes de ir.
¿Cuándo fue Zaragoza una ciudad musulmana?
Desde 714 hasta 1118, cuando Alfonso I el Batallador la conquistó. Fue capital de la Marca Superior de al-Ándalus y, en el siglo XI, de una taifa independiente. Muchos musulmanes se quedaron después como mudéjares y moriscos hasta la expulsión de 1610.
¿Qué relación tiene el mudéjar aragonés con al-Ándalus?
El mudéjar es el arte hecho en territorio cristiano por artesanos que dominaban la tradición andalusí, muchos de ellos musulmanes. En Zaragoza se ve en la Aljafería, en el muro de la Parroquieta de La Seo y en torres como las de San Pablo y la Magdalena. La arquitectura mudéjar de Aragón es patrimonio mundial de la UNESCO.
¿Organiza La Última Medina una ruta guiada por Zaragoza?
La estamos preparando. Será a pie, con un guía experto en historia de al-Ándalus y para grupos de mínimo 6 personas. Si quieres que te avisemos cuando la abramos, déjanos tu correo en el formulario de esta página.
Foto de portada: Palacio de la Aljafería, Zaragoza. Autor: Fernando, CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons.
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